Métodos para saber si un anillo es de oro:
La forma más sencilla de comenzar es inspeccionar tu anillo en busca de un sello o marca de autenticidad. Busca inscripciones como 18K, 14K, 750, 585 o similares en el interior del anillo.
Estos sellos indican el nivel de pureza del oro, pero hay que tener en cuenta que algunas falsificaciones también pueden incluir grabados. Por ello, esta prueba debe complementarse con otras.
El oro no es magnético, así que puedes acercar un imán potente al anillo y observar si se siente alguna atracción.
Si el anillo se pega al imán, probablemente no sea oro puro. Sin embargo, esta prueba no es concluyente, ya que algunos metales no magnéticos también pueden estar presentes en aleaciones de oro falso.
Llena un recipiente con agua y coloca el anillo dentro. El oro es un metal denso, por lo que no debería flotar en absoluto.
Si tu anillo se hunde rápidamente, es posible que sea de oro. Si flota o se mantiene suspendido, probablemente no sea auténtico.
Toma un plato de cerámica sin esmaltar o una baldosa de porcelana y raspa suavemente el anillo sobre la superficie.
Esta prueba debe hacerse con cuidado para no dañar la pieza.
Si planeas vender tu anillo, lo mejor es que un profesional realice una prueba química para confirmar su autenticidad. Aunque estos métodos caseros pueden ayudarte a tener una idea, la prueba definitiva solo puede realizarse con equipo especializado.
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